Mapa de Estados Unidos con los escudos del Villarreal y Barcelona para el partido de LaLiga en suelo estadounidense

LaLiga vende la competición al mejor postor

El Villareal-Barcelona de la primera vuelta de LaLiga se disputará en el Hard Rock Stadium de Miami.

Que si exposición global, que si difusión de la marca, que si desarrollo del negocio… Que si, que si, que lo pueden vender como quieran, pero no es más que un atropello, por dinero, pero un atropello.

Desde lo puramente deportivo es muy difícil de entender la decisión de llevar un partido oficial de LaLiga de España fuera de nuestras fronteras por la adulteración de la competición que supone.

Pero desde lo pasional, desde el corazón del aficionado al fútbol en general y del Villareal en particular, esta modificación de la sede es totalmente inaceptable.

«Lo pueden vender como quieran, pero no es más que un atropello»

No hablamos solo de «un cambio de escenario», hablamos de despojar al hincha de algo tan básico como el derecho a estar cerca de su equipo en uno de los partidos más importantes de la temporada.

Los que han acompañado al Villarreal bajo la lluvia en Ipurúa, los que trabajaban el martes pero no dudaron en ir un lunes a las 21:00 a Getafe, o los que han llenado el Estadio de la Cerámica de amarillo en las noches europeas, ahora son relegados a meros espectadores de televisión porque a alguien, en un despacho, le cuadran más las cifras que las emociones.

Este tipo de decisiones envían un mensaje muy claro: el aficionado local importa poco si el mercado extranjero promete más ingresos. Desde la dirección de LaLiga se ha preferido expulsar al aficionado de su propio estadio para colocar en su asiento a una cámara de televisión y a un cheque en dólares.

Podrán llevarse el partido lejos, pero no podrán llevarse la esencia. Esa se queda aquí, en las gradas vacías que deberían estar llenas de camisetas amarillas, en las calles de Vila-real que deberían respirar ambiente de previa, y en los corazones de quienes sienten que les han robado algo suyo.

Porque señores, no se engañen, el fútbol sin su gente pierde su alma. Acuérdense en la pandemia.