Vinícius Júnior en blanco y negro con gesto triste, tras ser suplente en el Real Madrid.

Vinicius nunca muere: del banquillo al lugar que le corresponde

El fútbol tiene memoria corta. Hace poco más de un año, Vinicius Júnior era el rostro del Real Madrid, el jugador que asumío los galones ofensivos tras la salida de Benzema y que respondía con goles, regates y carácter. Hoy, todo eso ha cambiado. Mbappé ha cogido los galones y a Vini lo hemos visto sentado en el banquillo en 2 de los 5 partidos de la presente campaña…

Y la pregunta en las tertulias deportivas empieza a ser: ¿Qué pasa con Vini?

Una suplencia que parece castigo

Después de su actitud tras el cambio contra la Real Sociedad y un inicio de temporada poco brillante, Xabi Alonso ha optado por dejar a Vinícius en la sombra en el estreno del equipo en Champions, abriendo la competencia con Rodrygo en la banda izquierda… y alimentando el debate.

Es cierto que a Vini se le ve incómodo, algo apagado, y quizás merecía un toque de atención. Pero conviene no confundirse: Vinícius siempre vuelve.

Un jugador hecho a base de golpes

No hablamos de cualquiera. Vini ya superó las risas de sus primeras temporadas en el Bernabéu, cuando cada disparo fallido era carne de meme. Aguantó insultos y cánticos racistas en estadios de toda España y una persecución mediática sin precedentes. Y respondió de la única forma que sabe: con fútbol.

Dos goles en finales de Champions, actuaciones decisivas en Liga y un crecimiento que parecía imparable le llamaron a ser el principal favorito a un balón de oro que nunca se llevó a casa pero todo el mundo del fútbol reconoció merecía.

La resiliencia como marca de identidad

Meme hoy, héroe mañana. Así ha sido siempre su camino. Vinicius no baja los brazos, no entiende de rendirse. El banquillo puede ser un obstáculo, pero también un recordatorio de lo que es capaz de hacer cuando juega con hambre y rabia competitiva.

El Madrid le necesita

La suplencia puede tener sentido puntual, pero a largo plazo el Madrid no puede prescindir de su jugador más desequilibrante. Porque si algo está claro es que Vinícius volverá a levantarse, como siempre ha hecho. Y cuando lo haga, volveremos a ver campañas de prensa, debates sobre sus valores y algún que otro cantico racista o pidiendo su muerte…

Pero no se preocupen, porque ahí estará más vivo que nunca, porque Vinicius nunca muere.